El
Parque Natural de las Sierras de
Cazorla, Segura y las Villas, con sus
más de 200.000 Has., es el espacio protegido más extenso
de España. Constituye una de las principales masas
forestales de la península, y es conocido por ello. Sin
embargo, la característica natural más acentuada es la
enorme disparidad de ambientes presentes en el macizo
montañoso, que origina multitud de paisajes y una
biodiversidad verdaderamente prodigiosa y única
EL PARQUE
NATURAL
Uno de los atractivos del Parque es la
observación de fauna salvaje. Autor: José Miguel
Nieto
Panorámica del Parque Natural Autor: José Miguel
Nieto
Parque Natural Autor:
José Miguel Nieto
Cazorla Autor: José Miguel
Nieto
Espacios
naturales de la vieja Europa.
LAS TRES COMARCAS
Las dimensiones de este Espacio Natural
Protegido –es mayor que la provincia de Álava- y
su condición de territorio habitado desde la
antigüedad han originado que,
administrativamente, esté dividido en tres
comarcas: la Sierra de
Segura, la más extensa y norteña, la
Sierra de
Cazorla, que ocupa el tercio más
meridional, y una porción, bastante más reducida
que las anteriores, formando parte de la comarca
de La Loma y las Villas, que se
encuentra en la zona media del Parque, al oeste
de las anteriores. El macizo montañoso
–Prébetico- no se limita sólo a la provincia de
Jaén, ni siquiera a la Comunidad Autónoma de
Andalucía. Por el norte continua en tierras
manchegas –Albacete-, con la Sierra de Alcaraz,
donde se encuentra el Parque Natural de
los Calares del Río Mundo y de la Sima,
prolongación del espacio natural jiennense. El
Parque Natural de la Sierra de
Castril, en la provincia de Granada,
también comparte límites y orografía con la
montaña cazorleña.
LA COMARCA SIERRA DE CAZORLA
Esta comarca, la más conocida de las tres –no
en vano se tiende, erróneamente, a denominar con
el nombre de Cazorla a todo el Parque-, está
constituida por nueve municipios:
Cazorla,
Chilluévar,
Hinojares,
Huesa, La
Iruela, Peal de
Becerro, Pozo Alcón,
Quesada y Santo
Tomé. Todas estas poblaciones poseen un
encanto especial. Cazorla y La Iruela son
conjunto histórico y artístico, Quesada aún
conserva parte de la ciudadela árabe, Hinojares
y Pozo Alcón poseen singulares casas cueva y en
el resto destacan su arquitectura popular y sus
yacimientos arqueológicos. El 40 % de su
territorio se incluye en el Parque Natural. Las
Sierras de Cazorla, El Pozo, Cabrilla y
Quesada, junto a la margen derecha del
Valle del Guadiana Menor, se
integran en él. El resto de la comarca la
conforma una rica campiña olivarera, de donde se
obtiene un exquisito aceite, cuya denominación
de origen lleva su nombre: “Sierra de
Cazorla”. En esta comarca la gran diversidad
de paisajes y ambientes, que encontramos en muy
poco espacio, hacen del
contraste y la
variedad sus principales señas
de identidad. La parte occidental de su
territorio se sitúa en la
Depresión del Guadiana
Menor, espacio estepario y
subdesértico, donde la media de precipitaciones
no supera los 300 mm. En los límites de este
tortuoso, árido y encantador Valle se inicia la
Sierra del
Pozo, que es el espacio mejor
conservado de todo el Parque Natural, por lo que
casi toda su superficie se integra en el
Area de Reserva de Navahondona,
figura de máxima protección en el Espacio. Dicha
sierra alberga todo tipo de formaciones boscosas
y vegetales, con ambientes alpinos en las
cumbres y clima montañoso húmedo, donde las
lluvias anuales superan los 1.500 mm. Lo más
increíble es que, entre esos dos mundos tan
dispares en su aspecto y origen, apenas existen
10 de Km. de distancia en línea recta.
DONDE NACE EL
GUADALQUIVIR
Naciemiento del Guadalquivir Autor: José Miguel
Nieto
Oficialmente el Gran Río de
Andalucía nace en la
Cañada de las
Fuentes, a 1.350 m. de altitud, entre
las Sierras de Cazorla y El Pozo, en el término
municipal de Quesada. No se trata de un
manantial único, sino como indica el propio
topónimo, se trata de un lugar donde confluyen
varios arroyuelos que descienden de los montes
circundantes y que se unen a numerosas
“fuentes”, que emanan frescas y cristalinas
aguas por doquier, incluso en el mismo lecho del
río niño. Para disfrutar de este fascinante
paraje hay que olvidarse del “Nacimiento
del Guadalquivir” grande y ostentoso
que habíamos imaginado, y recrearse en los
arroyuelos, en los prados e intentar contemplar
los gamos y zorros que pululan en un entorno
privilegiado.
CERRADA DEL
UTRERO
Salto de
Linarejos, en la Cerrada del Utrero Autor: José Miguel
Nieto
El
Valle Autor: José Miguel
Nieto
Laguna de
Valdeazores Autor: Eugenio
González
A 12
Km. del Nacimiento está el Puente de las
Herrerías, una infraestructura vieja y
resistente, cargada de historias y leyendas, que
cobija bajo su arco una zona de baño –natural-
con indescriptible encanto. Un par de Km. más
abajo, el Guadalquivir se remansa en un cañón
calizo y plateado, hecho embalse a mediados del
siglo pasado para alimentar una pequeña central
eléctrica. Tras la minúscula presa el cauce
desciende más de 200 metros de desnivel, en
apenas 1 Km., ocasionando multitud de cascadas y
rápidos en uno de los parajes más espectaculares
de la serranía, la
Cerrada del
Utrero. Sin embargo el más sorprendente
de todos procede de un arroyuelo que se une al
Río por la derecha: el Salto de
Linarejos
EL VALLE
Tras atravesar El Utrero, el agua se
tranquiliza y el barranco se abre, formando una
vega que es cultivada por los lugareños desde
tiempos remotos. Forma un paisaje amplio, con
formidables panorámicas desde las laderas
adyacentes que, durante gran parte del año,
guarda una enorme similitud con las angosturas
pirenaicas. En la zona recibe el nombre de
“Valle”, a secas, contundente
como su orografía y belleza. En la actualidad,
la parte final de su vega, ya en la comarca de
Segura, está inundada por el Embalse del
Tranco, de gran atractivo, en cuyas
inmediaciones se encuentran el Parque
Cinegético y el Mirador de
Félix Rodríguez de la Fuente, desde
donde se grabaron las peleas de ciervos que
dieron la vuelta al mundo con la serie
televisiva “El Hombre y La Tierra”.
LAGUNA DE VALDEAZORES Y RÍO BOROSA
La Laguna de
Valdeazores nos muestra un paisaje
sorprendente, ajeno a la Andalucía mediterránea
donde realmente se encuentra. Muy cerca nace uno
de los ríos más bellos del Parque, El
Borosa, cauce bravo y valiente.
A su nacimiento se le conoce como de
“Aguas Negras” y presta su
nombre a un coqueto embalse que hay junto a él.
Luego el regato se despeña hasta llegar a una de
las cascadas más hermosas de la montaña: el
Salto de los Órganos. Más abajo
el río se encajona en un desfiladero, la
Cerrada de
Elías, que se recorre por un sendero
colgado de la pared rocosa. Bajando por la
carretera del Valle (A-319), enfrente del
Centro de Interpretación de la Torre del
Vinagre (Km. 48,8), parte un desvío,
que se corta con una cadena dos Km. más
adelante, junto a una piscifactoría. Desde este
punto se inicia una de las rutas serranas
preferidas por los senderistas. Hay dos
opciones: una corta -de media jornada- si sólo
llegamos a la Cerrada de Elías o al Salto de los
Órganos, y otra algo más larga y exigente -de
jornada completa- si nuestro objetivo es la
Laguna de Valdeazores.
RÍO GUADALENTÍN Y EMBALSE DE LA
BOLERA
Embalse de
la Bolera Autor: José
Miguel Nieto
Cascada del Dique, en Guazalamanco Autor: José Miguel
Nieto
A no más de una legua (5,5 Km.) de la Laguna
de Valdeazores, hacia el sureste, se reúnen las
primeras aguas de otro de los más bellos ríos
serranos: El Guadalentín. El
Barranco Valentín, su cabecera,
con las laderas llenas de arces ofrece un
vistoso y colorista espectáculo otoñal, que
recuerda mucho a los vallejos asturianos de los
Picos de Europa. A partir de aquí el río
desciende hacia el sur y el paisaje se torna
mediterráneo. Un poco más adelante la corriente
se encajona en la
Cerrada de la
Canaliega, un hermoso cañón que se
puede recorrer por el sendero de los pescadores
esculpido en la pared. Cuando se termina el
desfiladero, el barranco se abre de nuevo a su
paso por las Acebadillas, para
encajonarse otra vez en la
Cerrada de la
Herradura, donde se inicia el
Embalse de la Bolera que
remansa las aguas de cristal en un lago
artificial, de unos 6 Km. de longitud. La
presa se levanta sobre el siguiente cañón de su
recorrido, la Cerrada
de la Bolera o
Alcantarilla. Desde este punto
el agua baja filtrada para emerger, una legua
más al sur, en la
Cerrada del Tío
Pío y en las fuentes sempiternas de
Peralta. En este punto se
inicia el Coto Intensivo de
Pesca (trucha) del mismo nombre, el más
largo de Andalucía, que llega hasta el límite
con la provincia de Granada.
GUAZALAMANCO
Guazalamanco
es un riachuelo del sur del Parque Natural, que
desemboca en el Pantano de la Bolera. No es muy
conocido y es omitido por la mayoría de las
guías turísticas que se han publicado sobre el
territorio. Sin embargo, su espíritu es un
reflejo perfecto de lo que significa Cazorla,
con sus continuas sorpresas y sus contrastes.
Para visitarlo hay un par de opciones. Una -muy
recomendable- es siguiendo una ruta señalizada
que parte del Jardín Botánico del
Hornico y que pasa por los
Prados de Arredondo (de 9 a 13
Km.). La ruta corta más utilizada (2,5 Km. ida y
vuelta) es la que va desde el final de la
Dehesa del
Rincón a la
Cascada del
Dique. Dejamos el vehículo en un bosque
encinar mediterráneo y, apenas habremos andado
unos 400 metros, cuando nos sumergimos en un
microclima radicalmente distinto, donde la
mayoría de las plantas son de origen
eurosiberiano, especies llegadas hasta aquí
empujadas por los hielos de las glaciaciones. Si
hacemos la ruta en verano, le podemos regalar al
cuerpo una fresca y revitalizante ducha en la
Cascada del Dique. Sólo hay que aguantar los 10º
C. de temperatura máxima que presenta el agua
cristalina que discurre por el arroyo
VALLE DEL GUADIANA
MENOR
Valle del
Guadiana Menor Autor: José
Miguel Nieto
Tíscar Autor:
José Miguel Nieto
Pico Cabañas y pinar de Puerto Llano Autor: José Miguel
Nieto
Cazorla también tiene su
desierto particular, multicolor y muy atractivo,
el “Valle del Guadiana”. El
Guadiana Menor es un río
geológicamente muy joven. Hasta hace poco más de
unos 10.000 años, su cuenca era un lago salado
interior, donde aportaban sus sedimentos
numerosos riachuelos procedentes de Sierra
Nevada, Filabres y el propio Macizo de Cazorla y
Segura. Su trayecto surgió de forma accidentada
y violenta, excavando profundos barrancos,
dejando al descubierto arcillas yermas, cargadas
de yesos y de sales, cantos rodados y arenas
marinas, un medio que dificulta la subsistencia
de los seres vivos que habitan en él. Para
colmo, la Depresión que lleva
su nombre, es el área más árida de la provincia,
una de las más secas de Europa, registrando
precipitaciones anuales que muy raramente
superan los 250 mm. La consecuencia es la de un
paisaje semidesértico, rotundo y hermoso,
poblado por vegetales esteparios muy
especializados al medio, la mayoría hierbas y
pequeñas matas
TÍSCAR, LA MAGIA
Quien ha visitado Asturias y descubre después
este paraje, queda asombrado de los paralelismos
estéticos, místicos e históricos entre este y un
lugar del Valle de Cangas, donde Don Pelayo
inició la Reconquista, y que, en aquellos
tiempos, se conocía como “Cova
Dominica”. Este impresionante paraje es la
“Covadonga Andaluza” y según la
tradición cristiana aquí apareció, en la Cueva
del Agua o Gruta de las Maravillas, la
Virgen de
Tíscar, Madre de la Sierra, enaltecida
tras la caída de la fortaleza árabe en el siglo
XIV, siendo la Patrona del Adelantamiento de
Cazorla hasta su desaparición.
Tíscar, con su
Santuario, su Cueva del
Agua, su Picón
Larguillo, su
Castillo, su Peña
Negra, su arroyo, sus aldeas, sus
buitres, águilas y cabras montesas, es un
conjunto irrepetible y de obligada visita.
LAS CUMBRES DE CAZORLA
La elevada altitud media de la serranía, que
sobrepasa los 1.000 metros, dota a estas
montañas de espectacular belleza. Las cúspides
presentan un ambiente alpino, muy distinto al
medio predominante en la región. Unas cuantas
cumbres superan los 2.000 metros. El techo del
Parque Natural es el Empanadas
(2.107 m.), que junto al Cerro de los
Tornajos (2.033 m.) y Alto de
la Cabrilla (2.032 m.) se encuentran en
la Sierra de la
Cabrilla, cuya vertiente granadina se
conoce como Sierra de Castril,
donde se encuentra el pico más alto del macizo
(el Tornajuelos – 2.136 m).
La Sierra de
Quesada apenas tiene alguna elevación
importante, mientras que en la de
Cazorla destacan
Gilillo (1.848 m.), el
Rayal (1.834 m.) y el
Aguilón del Loco (1.956 m.). La
Sierra del
Pozo, entre la anterior y la Cabrilla,
cuenta con Peña Juana (1.886
m), el Puntal del Buitre (2.007
m.) y Cabañas (2.028 m.), una
de las referencias preferidas por los montañeros
que, sin embargo, es fácilmente accesible desde
la carretera que une Pozo Alcón con el Valle, a
través del Nacimiento del Guadalquivir. Al pie
de este pico se encuentra uno de los tesoros
ecológicos del espacio, el Pinar de
Puerto Llano, que alberga los 30
árboles más viejos de la Península Ibérica,
según el Consejo Superior de Investigaciones
Científicas.
Localización: Como
llegar a la Sierra de Cazorla
La situación de la comarca Sierra de Cazorla la
hace accesible desde múltiples procedencias. Uno
de los ejes principales de acceso es la Autovía de
Andalucía o A-4 (Madrid –Cádiz) y la N-322
(Córdoba-Valencia), que conecta la zona con
Andalucía Occidental y el resto de las
Comunidades, exceptuando Murcia y la provincia de
Alicante. La entrada para estas dos provincias y
el resto de Andalucía Oriental (Málaga, Granada y
Almería) se realiza a través de la autovía A-92,
que conecta con la Autovía del Mediterráneo en la
localidad murciana de Puerto Lumbreras. El
aeropuerto más cercano es el de Granada-Jaén, a
una hora de la comarca.