LA CASA RURAL DEL PINTOR” en un lugar mágico al sur de la Isla Canaria de
Tenerife, a 600 metros de altitud, entre el Océano y el Volcán. Este complejo
rural del siglo XVIII ha sido restaurado con gusto y gran respeto por el
entorno. Se compone de 4 casitas independientes, rodeadas de jardines de plantas
autóctonas, cactus, árboles frutales: papayas, mangos, naranjos, aguacates, viña
y huerta biológica
"La Casa Amarilla" tiene cama matrimonial, cocina y cuarto
de baño. En su exterior, al centro de un jardín formado por palmeras, papayas y
mangos, se encuentra un bonito templete, recubierto de variadas enredaderas de
flores blancas.
"La Casa del Patio" se compone de una cocina, un cuarto de baño y 2 dormitorios,
cada uno con 2 camas separadas. En el patio, el antiguo horno, el dornajo y el
bernegal, son testigos de tiempos lejanos. En su pérgola, una bouganvilla rosa
regala una agradable sombra en los días de verano.
"La Casa del Drago" está decorada con muebles típicos y detalles refinados.
Tiene cama matrimonial, cocina, cuarto de baño y una romántica chimenea. Desde
el exterior la abrazan exuberantes plantas autóctonas, un árbol drago, frutales
y un bonito parral.
"La Casita de Piedra" es una antigua construcción restaurada, con techo de
madera y tejas. Tiene cama matrimonial, cocina y el cuarto de baño está en su
exterior. Se encuentra rodeada por un frondoso olivo , plataneras, rosales e
hibiscus.
La playa y el Parque Nacional del Teide están a sólo 15 minutos. Pasear por el
monte y bañarse en las aguas transparentes del Atlántico, son formas de conectar
y relacionarse con la naturaleza, con la belleza de esta fabulosa isla. Al mismo
tiempo se ofrece también la posibilidad de participar en actividades creativas