Mas Fotos Resort Campero Las Aguzaderas: La casa rural Las Aguzaderas se
emplaza en un antiguo cortijo rehabilitado del s. XVIII, en El Coronil
(Sevilla), cuenta con 9 habitaciones totalmente equipadas con capacidad
para 21 personas.
Podrá disfrutar de nuestro RESORT CAMPERO:
Piscina con barbacoa - Pista de tenis y mesa de ping-pong - Pista de
basket - Pista de paddle - Zona de juegos infantil con arenario - 10
Pistas de petanca - Futbolín - Dardos - Tiro con arco - Carabina - Diana
Golf
Resort Campero Las Aguzaderas
Casa rural - Nº oficial CR/SE/00091
21 plazas - 25€ / persona y noche (aprox.)
Se sitúa junto al Castillo del mismo nombre, construido por los árabes
en el s. XIII y ha sido declarado Monumento Nacional en 1923, que
podréis visitar.
Destaca la plantación de Aloe-Vera. La finca tiene 10 hectáreas, dos de
las cuales dedicadas al Turismo Rural, dos al Aloe, y el resto al trigo
y girasol, cultivos tradicionales en la campiña sevillana.
Las instalaciones de este alojamiento rural con 5000 m2 de zonas
ajardinadas, se complementan con un resort campero:
Una piscina
Dos barbacoas
Bar con merendero
Contamos con un salón de reuniones, con cocina y baño y patio exterior.
Disponemos de capacidad para 30 personas en la temporada de frío.
Podrá disfrutar de nuestro RESORT CAMPERO:
Piscina con barbacoa - Pista de tenis y mesa de ping-pong - Pista de
basket - Pista de paddle - Zona de juegos infantil con arenario - 10
Pistas de petanca - Futbolín - Dardos - Tiro con arco - Carabina - Diana
Golf
Lugares de interés. El Castillo
Edificado sobre sillares de piedras aguzaderas (piedra de afilar) por
eso se conserva en tan buen estado.
Fue construido sobre una fortaleza mozarabe del s XIII, por Ruiz Perez
de Esquivel y sufrio a lo largo de la historia varias reconstrucciones.
Se encuentra en un valle, y no sobre una colina como es habitual, esto
se debe a que tenia un manatial abundante del que bebian las ganaderias
transhumantes, y que solian ser robados por el gobernador de Moron. Y de
esta forma las protejian. En el nunca habitaron nobles, sino monjes
guerreros cercanos a la Orden de Calatrava, y bajo la direccion de Pablo
Paez, es por esto que no tiene viviendas en su interior, sino toscos
alojamientos que servian de garitas defensivas, con saeteras y matacanes
en sus muros.